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domingo, 29 de mayo de 2011

ENC.OBISPOS PASTORAL FAMILIAR Y DE LA VIDA ..LATAM Y CARIBE. OBSERVACIONES CONCLUSIVAS. PERSPECTIVAS Y DIRECTRICES. CARD. ENNIO ANTONELLI. ENC.LATINOAMERICANO DE LA FAMILIA Y DE LA VIDA

            




ENCUENTRO DE OBISPOS DE LA 


PASTORAL FAMILIAR Y DE LA VIDA
 DE AMERICA LATINA Y


                     EL CARIBE




OBSERVACIONES CONCLUSIVAS DEL CARD. ENNIO ANTONELLI
PRESIDENTE DEL PONTIFICIO CONSEJO DE LA FAMILIA
Bogotá, Colombia 28 de marzo - 01 de abril 2011
_________________________

 


PERSPECTIVAS Y DIRECTRICES
PASOS CONCRETOS A ESTABLECER POR LOS OBISPOS Y CONFERENCIAS EPISCOPALES.

Luego de considerar el Mensaje final de los Participantes del Encuentro, las constataciones, los compromissos asumidos, hemos dejado para el final las Observaciones Conclusivas del Card.Ennio Antionelli en cuanto señala las Perpectivas y Directrices y los Pasos Concretos a establecer por los Obispos y la Conferencias Episcopales en sus países.

SegÚn la Familiaris Consortio y Aparecida CELAM, la Pastoral Familiar constituye el eje transversal de toda pastoral.

Subraya la "necesidad de una Pastoral específica de la Familia que debe sePRIORITARIA. DE PROCESOS Y NO DE ACONTECIMIENTOS"

En primer lugar se ha de desarrollar el PROCESO DE PREPARACION AL
MATRIMONIO EN UN TRIPLE ORDEN:

                          (REMOTA)
PREPARACION   (PROXIMA
                          (INMEDIATA) 

a) La preparación remotatiene como destinatarios a los niños, adolescentes y jóvenes. Consiste en la educación al amor: amor cristiano en
general, amor conyugal en especial.

LA PREPARACION DE LOS NOVIOS AL MATRIMONUIO ES EL NUDO NEURALGICO DE LA PASTORAL

b) La preparación próxima
-dirigida a los novios que tienen intención de casarse pero aún no han fijado una fecha.
-lo ideal sería que todo el noviazgo se viviera como una preparación para el sacramento.
-es conveniente introducir itinerarios diferenciados según las necesidades y disponibilidades de las parejas, 
-para actuar estos itinerarios es determinante la presencia de esposos cristianos creíbles, preparados doctrinal y pedagógicamente,

c) la preparación inmediata:
-esta fase corresponde cuando los novios están cerca del matrimonio y han fijado una fecha, 
-se les debe ofrecer una preparación sobre temas específicos y una experiencia espiritual más intensa, 
-solicitar y acoger en la parroquias y diócesis la colaboración de Nuevos Movimientos y nuevas comunidades que prestan una fuerte atención a la familias.
-plantearse si no sería necesario que cada Obispo en si diócesis obligue, es decir comprometa, a las parroquias a incluir en el plan pastoral la formación permanente de los cónyuges mediante, por ej.: encuentros periódicos, pequeñas comunidades de familias, talleres para la educación de los hijos, ayuda para oración en familia y la catequesis familiar.

COLABORACION EN LA PASTORAL FAMILIAR.

Las Conferencias Episcolpales y las diócesis podrían:

-Intercambiar experiencias,
-Poner a disposición algunos subsidios (p/ej.: para la oración en familia, para la catequesis de ,los niños),
-constituir un comité de expertos que a través de Internet  puedan ser consultados,
-Indicar personas cualficada e idóneas para conferencias y en particular para la formación de sacerdotes sobre temas de la familia y de la bioetica,
-Promover a nivel contenental encuentros de Obispos con representación de Universidades Católicas y tambié encuentros de Obispos con representantes de los principales Movimientos Eclesiales.

COLABORACION CON EL PONTIFICIO CONSEJO PARA LA FAMILIA 

a) La preparación al Encuentro Mundial de las Familias en Milán 2012,


b)La participación en el proceso ya iniciado de comunicaciones de  las experiencias sobre la familia cristiana sujeto de evangelización,
c) La promoción e investigaciones  osciológicas sobre "La Familia riqueza para la sociedad".




OBSERVACIONES CONCLUSIVAS. PERSPECTIVAS Y DIRECTRICES.
CARD.ENNIO ANTONELLI

1) Doy las gracias a todos los que han participado en este encuentro, por el testimonio de fe y de oración fervorosa, por el clima sereno y alegre de fraternidad y de amistad, por el empeño en la escucha, en la reflexión, en el diálogo, en la elaboración de las propuestas. En efecto, ha surgido una riqueza notable de estímulos y de orientaciones valiosas. Por mi parte, ahora querría solamente subrayar algunas de ellas, para aclararlas y reforzarlas. Indicaré algunas perspectivas, algunas directrices para el camino pastoral. Corresponde, sin embargo, a cada uno de los Obispos en sus Diócesis y a las Conferencias Episcopales en sus países, establecer los pasos concretos que se han de realizar con la necesaria gradualidad. Es oportuno proceder con prudencia, para no provocar peligrosas y dañosas repercusiones en los fieles. Pero conviene proceder también con valentía, conscientes de que hemos llegado a un cambio histórico y no podemos curar la grave enfermedad con una sencilla aspirina. Los invito, por tanto, a reflexionar ulteriormente juntamente con los Obispos, sacerdotes y agentes pastorales de sus países, y a madurar con prudencia y valentía las indicaciones y las decisiones necesarias.


2) En este nuestro encuentro se ha repetido varias veces que la pastoral familiar, según la Familiaris Consortio de Juan Pablo II y según el documento de Aparecida del Episcopado Latinoamericano, se ha de considerar un eje transversal de toda la pastoral. Me parece que este concepto todavía tiene necesidad de ser aclarado y precisado. De todas formas, estamos todos de acuerdo en que es necesaria una pastoral específica de la familia y que ésta ha de ser prioritaria. Se ha dicho, además, que dicha pastoral específicadebe ser una pastoral de procesos y no sólo de acontecimientos: convenios, congresos, fiesta de la familia, semana de la familia, celebración de aniversarios, peregrinaciones de familias. Éstos y otros acontecimientos tienen su importancia, pero se han de colocar dentro de un camino progresivo y permanente de formación y de vida cristiana. En primer lugar, se ha de desarrollar como un proceso la preparación al matrimonio, de la que Juan Pablo II en la Familiaris Consortio y Benedicto XVI en el discurso a la XIX Asamblea Plenaria de nuestro Pontificio Consejo para la Familia, han indicado un triple Orden: preparación remota, preparación próxima, preparación inmediata.


3) La preparación remota al matrimonio tiene como destinatarios a los niños, los adolescentes y los jóvenes. Consiste en la educación al amor: amor cristiano en general, amor conyugal en especial. Dicha educación comprende la transmisión de la doctrina y de las ideas, la narración de historias ejemplares, el encuentro con modelos y experiencias significativas, el ejercicio práctico en la vida cotidiana, la amistad con Jesús, fuente de auténtico amor. 

 La dinámica del amor implica toda la complejidad y originalidad de cada persona y, por tanto, asume innumerables aspectos y matices. Sin embargo, en definitiva, amar a Dios es hacer su voluntad, y amar a los otros es querer su bien con la misma seriedad con que se quiere el propio bien, incluso con sacrificio. Éste es el sentido del doble mandamiento: ama al Señor tu Dios con toda tu fuerza; ama al prójimo como a ti mismo. 

 El deseo del propio bien es espontáneo y poderoso. Pero el amor de deseo se debe compenetrar con el amor de donación; la búsqueda del propio bien se debe armonizar con la búsqueda del bien de los demás. Sólo juntos podemos ser verdadera y plenamente felices. Jesús dijo: “Hay mayor felicidad en dar que en recibir” (Hch 20,35). Es necesario hacer experimentar esto. caso contrario no existe educación al amor. 

Si ya el don unilateral es alegría, todavía más grande es la alegría del don recíproco, de la entrega recíproca al bien del otro. Esta es la plenitud de la alegría, porque es la alegría de la comunión y la comunión es “el modo propio de existir y de vivir de las personas” (Juan Pablo II, Gratissimum sane, 6) .

En la dinámica del amor, deseo y don, se ha de integrar la sexualidad. 

Se ha dicho justamente que la diferencia de los sexos es altruismo escrito en el cuerpo y en el alma. El sexo es lenguaje y energía para comunicar y para ayudarse recíprocamente a crecer. Reducir el ejercicio del mismo a una descarga de pulsiones instintivas es instrumentalizar al otro, es usarlo como objeto, no respetarlo como persona. Su significado auténtico se realiza cuando la sensación de placer, el sentimiento de ternura y el don recíproco total están unidos en una única experiencia total. Entonces se tiene la mayor alegría, que prefigura y anticipa la alegría de las nupcias eternas con Dios. Justamente Benedicto XVI en la encíclica “Deus Caritas est” afirma que la Iglesia no deprime,sino que exalta el eros y la sexualidad. 

 Un prejuicio muy difundido hoy es considerar a la Iglesia enemiga del amor humano y de la alegría de vivir. Es necesario repetir continuamente, en toda ocasión oportuna, que la verdad es todo lo contrario. El designio de Dios sobre la sexualidad, sobre el matrimonio y sobre la familia es maravilloso. Los seres humanos están llamados a donar la propia persona, es decir, a orientar todas sus energías, corporales y espirituales, para el bien propio y de los demás al mismo tiempo, para realizar la comunión interpersonal, participando así realmente en la vida y en la alegría de las tres Personas divinas que son un solo Dios.

 Por otra parte, precisamente porque es admirable el designio de Dios sobre la sexualidad, hacerlo vano con los desórdenes sexuales es, al menos objetivamente, una cosa éticamente grave. Hoy es bastante frecuente encontrar personas persuadidas de que Dios no tiene nada que ver con el sexo. Según ellas, Jesús en el Evangelio no se preocupa mucho de las cuestiones del sexo; se preocupa en cambio de la injusticia, de la violencia o de la opresión de los pobres. Esta posición no tiene ningún fundamento en los textos evangélicos, según los cuales Jesús condena no sólo el adulterio, sino también el deseo desordenado (Cf. Mt 5, 27), establece el matrimonio indisoluble e invita a la virginidad por el Reino de Dios (Cf. Mt 19, 1‐12) perdona a la mujer adúltera, pero le ordena no pecar en adelante (Cf. Jn 8, 1‐11). Siguiendo al Maestro, el Apóstol Pablo presenta el matrimonio y la virginidad como dos expresiones de la alianza nupcial de Dios con su pueblo y es muy severo cuando condena los abusos sexuales (1Cor 6,9,15,20; Rm1,24‐32) como traición a la misma alianza. Por lo demás, ya en el Antiguo Testamento los profetas habían acercado el matrimonio a la alianza con el único Dios y la prostitución a la idolatría. Sin el dominio del instinto no es posible integrar la sexualidad en la dinámica del amor, entendido como don de sí. Es, por tanto, indispensable educar a las personas a la castidad a través de un camino progresivo, evitando al menos que se acostumbren al vicio y sean insensibles a la gratuidad y a la entrega generosa Dios y al prójimo.


4) La preparación de los novios al matrimonio es hoy un nudo neurálgico de la pastoral. Existe en primer lugar una preparación próxima de los novios que tienen intención de casarse, pero todavía están lejos del matrimonio y no han establecido ninguna fecha. El ideal sería que todo el tiempo del noviazgo se viviera como un catecumenado en preparación al sacramento. Se tendría, entonces, la oportunidad de una seria iniciación cristiana de muchísimos adultos, que se han alejado de la Iglesia y se han convertido en religiosamente mediocres o indiferentes. Dicha iniciación debería ser un verdadero y propio ejercicio de vida cristiana. Ejercicio práctico que tiende a una real conversión y no sólo a la transmisión, aunque necesaria, de contenidos y temas doctrinales. Precisamente porque tiende a la conversión, el camino requiere un tiempo prolongado. Al promover el itinerario formativo será necesario proceder con prudencia a través de cambios graduales; pero no se debe tener miedo. En todo caso, corresponde a los Obispos y a las Conferencias Episcopales decidir los pasos progresivos que se han de dar. En esta perspectiva, comenzar fijando un tiempo mínimo en cada país, como se ha propuesto, puede ser una primera señal fuerte. Obviamente, el tiempo mínimo se debería entender como provisorio, en espera de ulteriores desarrollos.
Si es posible, parece muy conveniente introducir itinerarios diferenciados según las necesidades y la disponibilidad de las parejas: una cosa son las exigencias de los novios y otra cosa las de los convivientes; una cosa son las exigencias de quienes ya han recibido una sólida iniciación cristiana y otra cosa las de quienes son religiosamente indiferentes y lejanos.
 Todos los itinerarios deberían tender a una triple conversión. En primer lugar conversión a Cristo: encuentro con Él en la Iglesia, escucha de su Palabra, oración personal y comunitaria, Santa Misa del Domingo, confesión sacramental, coloquio frecuente con él, compromiso a hacer lo que él haría en nuestro puesto, aprender a vivir con él y cada vez más con él, ponerlo en el Encuentro de Obispos Responsables de la Pastoral Familiar y de la Vida de América Latina y el Caribe colaboración en las parroquias y en las diócesis, en diversos niveles. Confío a su reflexión la pregunta de si no sería necesario que cada Obispo en su diócesis obligue a las parroquias a introducir, según sus posibilidades, en el programa pastoral anual o plurianual algunas iniciativas de formación permanente de los cónyuges (por ejemplo, encuentros periódicos, pequeñas centro de la propia vida, tomar de él valentía y alegría, recibiendo el don de su Santo Espíritu. También conversión a la dignidad y al valor de cada persona humana: creer en Cristo es también creer en el hombre, llamado a ser con él Hijo de Dios, a participar en la comunión trinitaria de las Personas divinas. Finalmente, conversión a la belleza del matrimonio cristiano y de la familia, pequeña iglesia misionera, contemplando dicha belleza en el designio de Dios según la divina revelación y en el testimonio vivido de familias cristianas. 

 Se intuye fácilmente que para actuar estos itinerarios prolongados es determinante la presencia de parejas de esposos cristianos, creíbles y, en cierta medida, preparadas también doctrinal y pedagógicamente. Son ellas las que guían los encuentros periódicos de los pequeños grupos con la ayuda de fichas expresamente preparadas en sede diocesana o nacional. Obviamente, en el camino deben encontrar también puesto algunos encuentros con el sacerdote y la participación en algunas conferencias pronunciadas por expertos sobre temas principales.

 Cuando los novios están cerca del matrimonio y ya han fijado la fecha, se les debe ofrecer la oportunidad de una preparación sobre temas más específicos y de una experiencia espiritual más intensa. Esta fase del camino toma el nombre de preparación inmediata. De ella me limito a indicar un bello material de ayuda que me ha sido presentado estos días y ha sido elaborado por iniciativa de la Conferencia Episcopal de Venezuela. 

5) La formación permanente de los novios cristianos es hoy otro punto neurálgico de la pastoral, porque no basta una buena preparación al matrimonio. 

 Juan Pablo II, en la Exhortación apostólica Novo Millenio Ineunte invita fuertemente poner en acto, en toda comunidad eclesial, una verdadera y propia pedagogía de la santidad, entendida como medida alta de la vida cristiana ordinaria. A este respecto, me parece extremamente precioso valorar las experiencias de los nuevos Movimientos y de las nuevas Comunidades, que prestan una fuerte atención a las familias. Se trata de solicitar y de acoger su colaboración en las parroquias y en las diócesis en diversos niveles.

 Confío a su reflexión la pregunta de si no sería necesario que cada Obispo en su diócesis obligue a las parroquias a introducir, según sus posibilidades, en el programa anual o plurianual algunas iniciativas de formación permanente de los cónyuges (por ejemplo: encuentro periódicos, pequeñas comunidades de familias, tallleres para la educación de los hijos, ayudas para la oración en familia y la catequesis familiar).

6) El compromiso civil a favor de las familias y de la vida es un tema que emergió con fuerza en este nuestro encuentro. La relación que hemos escuchado ilustró la propuesta de una convención interamericana sobre los derechos sexuales y reproductivos, inspirada en la ideología del gender. Esta propuesta impone a los pueblos del continente una ideología hostil a la vida humana, a la identidad de la familia fundada en el matrimonio y a los derechos de los padres: una imposición antidemocrática en el procedimiento y sobre todo en los contenidos. Este hecho, juntamente con muchos otros, nos dice cuán necesarias son hoy las Asociaciones familiares de compromiso civil, coherentes con la doctrina social de la Iglesia. 
 Es vocación propia de los cristianos laicos desarrollar, según sus competencias y responsabilidad, las actividades terrenas (especialmente la política) coherentemente con la enseñanza de la Iglesia. Es tarea propia de los Pastores darles una adecuada formación. Ciertamente, en un país verdaderamente democrático, los Obispos tienen también el pleno derecho de hacer oír su propia voz directamente en el debate público, como todos los demás ciudadanos y como tantos otros maestros, a veces menos autorizados que ellos. Sin embargo, es oportuno que en muchas cuestiones los laicos estén en primera fila y los Obispos en la segunda, o al menos no solos en la primera fila. 

 Según la Familiaris Consortio, es derecho y deber de las familias asociarse para defender y promover eficazmente sus derechos. Por ejemplo, actualmente en Italia el Forum de las Asociaciones Familiares está avanzando en el ámbito fiscal la propuesta del llamado “Factor familiar”. Se trata de una faja base de renta de las personas físicas proporcionada al número de hijos y a otros cargos familiares exentos de tasas y una faja superior con impuestos en proporción a la cantidad de la misma renta. A nivel local, en cambio, muchos ayuntamientos están aceptando la propuesta de imponer las tasas de su competencia y las tarifas por los servicios comunales en proporción a las cargas familiares.
 Es importante como algunos de los participantes en este encuentro han dicho que también en América Latina se promuevan decididamente Asociaciones Familiares de compromiso civil. La pastoral debería estimular su fundación y desarrollo; debería exhortar a las familias a adherir en masa a las mismas, para que sean ampliamente representativas y gocen de mayor autoridad en ámbito político, social y cultural. Sería necesario sensibilizar las numerosas universidades católicas del continente a prestar su colaboración cualificada a nivel científico.


7) Retomo, finalmente, algunas indicaciones que han emergido sobre la colaboración en la pastoral de la familia. 

 Las Conferencias Episcopales, y las mismas Diócesis, podrían activar la comunicación de aquellas experiencias que se han demostrado valiosas y fructíferas, que con frecuencia son preferibles a los programas elaborados en el escritorio; podrían poner a disposición algunos subsidios (por ejemplo, para la oración en familia, para la catequesis a los niños sobre los tiempos y las fiestas del año litúrgico); podrían constituir un comité de expertos que a través de Internet puedan ser consultados y estar en permanente comunicación entre ellos; indicar personas cualificadas e idóneas para conferencias y, en particular, para la formación de sacerdotes sobre temas de la familia y de la bioética. A nivel continental quizás sería oportuno promover encuentros de Obispos con los representantes de las Universidades Católicas y también encuentros de Obispos con los representantes de los principales Movimientos eclesiales. 

 La colaboración con el Pontificio Consejo para la Familia podría comprender:
 a) la preparación al Encuentro Mundial de las Familias en Milán en el 2012 (iniciativas a nivel parroquial, diocesano, nacional, sugeridas por el Papa en la Carta del 23 de agosto de 2010; utilización de las catequesis sobre el tema del encuentro, disponibles a partir de la próxima Pascua; compromiso en favor de una consistente participación en el acontecimiento);
 b) la participación en el proceso ya iniciado de comunicación de las experiencias sobre la familia cristiana sujeto de evangelización (atención a las experiencias recogidas y puestas en circulación por el PCF; comunicación al PCF de nuevas experiencias significativas); 
c) promoción de investigaciones sociológicas sobre “La Familia, riqueza para la sociedad”, como ya están haciendo algunos países, elegidos como ejemplos en vistas de Milán 2012 (en América Latina: Brasil y México

JMP+

jueves, 19 de mayo de 2011

MENSAJE DE LOS PARTICIPANTES DEL ENCUENTRO LATINOAMERICANO PARA LA PASTORAL FAMILIAR Y EL CARIBE. CONSTATACIONES.COMPROMISOS.CONCLUSIONES. NUESTRA REALIDAD. VER+JUZGAR+OBRAR. CREACION DE COMITES-COMISIONES (DEFENSA DE LA VIDA). NUCLEOS-GRUPOS (FAMILIAS) EN LAS PARROQUIAS. PROPUESTAS CONCRETAS DE LOS PARTICIPANTES DEL ENCUENTRO. DOCUMENTOS

      

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ENCUENTRO LATINOAMERICANO PARA LA 


PASTORAL FAMILIAR Y  LA VIDA.


MENSAJE DE LOS PARTICIPANTES.
CONSTATACIONES.COMPROMISOS.CONCLUSIONES.

NUESTRA REALIDAD. VER+JUZGAR+OBRAR. 


CREACION DE COMITES-COMISIONES (DEFENSA DE LA VIDA) y NUCLEOS-GRUPOS (FAMILIAS) EN LAS PARROQUIAS.


 PROPUESTAS CONCRETAS DE LOS PARTICIPANTES DEL ENCUENTRO
 

____________________________________________________________________________
 
Cabe recordar que en el primer blog, referido al tema  DE CULTURA DE LA VIDA Y DERECHOS DE LA FAMILIA, hiicimos referencia al MENSAJE DEL SANTO PADREdirigido a los Participantes del Encuentro Latinoamericano para la Pastoral Familia y la Vida, señalando distintas pautas a tener cuenta.
En segundo lugar, en el blog ENCUENTRO LATINOAMERICANO PARA LAPASTORAL FAMILIAR Y LA VIDA. hicimos referencia a la   Introducción-Apertura, lineamientos que proponía el  Card. Ennio Antonelli, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia.

Ahora bien, en el presente blog transcribimos, más abajo, el MENSAJE DE LOS PARTICIPANTES comprometiéndose a renovar e intensificar el acompañamiento pastoral a las familias, estableciendo nuevas normas de colaboración.

El Encuentro contó con la presencia del Card.Ennio Antonelli, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia, el Secretario del Pontificio Consejo, Mons.
Jean Laffitte y sus colaboradores, junto con los Obispos sacerdotes, laicos: sumaron 38 participantes de 20 países. 

De manera que, que estamos frente a una visión, hoy y aquí, de la situación de la familia en Latinoamerica y el Caribe. 

MENSAJE DE LOS PARTICIPANTES. 

CONSTATACIONES-COMPROMISOS. 

CONCLUSIONES.

El Encuentro fué una oportunidad para analizar la realidad de la familia y de la vida.

Constatamos:

-desde los hechos, que una y otra pasan por una situación de verdadera emergencia, debido a fuerzas que la distorsionan y alejan del proyecto original de Dios.
-que si bien en muchos paises existen legislaciones que apoyan la vida, sigue siendo elevado el número de abortos a nivel mundial.

Ante esta realidad,

Nos comprometemos


- a promover y a defender la institución familiar en la sociedad y el don de la vida.

Animámos (alentamos) la creación de comités para la promoción y defensa de la vida a nivel diócesis y parroquias.

La familia es el verdadero sujeto de la evangelización y apostolado para anunciar, celebrar y servir la Buena Nueva del matrimonio, la familia y la vida.

Nos comprometemos:

-a promover y defender la institución familiar en la sociedad y el don de la vida.
-a ayudar a las familias para que mediante su testimonio como familias cristiana, sean un foco de irradiación de una nueva educación para descubrir a Dios. y
-a renovar e intensificar nuestro acompañamiento pastoral a las familias,

 Con este fin proponemos:

-fortalecer la catequesis de iniciación cristiana,
-la preparación para la vida conyugal y familiar que permita reconocer el verdadero significado de la sexualidad,
-la seria preparación al matrimonio,
-la formación permanente de los cónyuges después del matrimonio,
-la constitución de asociaciones de familias para tener una presencia activa en la sociedad,
-promover una pastoral familiar de procesos más que de actividades aisladas. Esta acción tiene que ser "progresiva" incluso en el sentido que debe seguir a la familia acompañándola paso a paso en las diversas etapas de su formación y de su desarrollo. (Exhortación Apostólica Familiaris Consortio,65),
-redescubrir la belleza de la institución familiar mediante el testimonio de adhesión al Evangelio para subrayar la relación entre la Palabra de Dios, el matrimonio y la familia cristiana.

Agradecemos:

-a los esposos y la familias que ofrecen en ejemplo creíble y atrayente de empeño en su santificación.
-a la familias desunidas y heridas por la vida,
-a los que sufren la prueba de la división de la separación o del divorcio les manifestamos nuestra convicción de que el Señor tiene para ellos un amor particular y que no deja de ofrecerles los tesoros infinitos de su misericordia,
.a los jóvenes los animamos a estar abiertos al amor y a no tener miedo a vivir la vocación al matrimonio.

NUESTRA REALIDAD. VER+JUZGAR+OBRAR.
Atento la situación por la que atraviesa la familia, hoy y aquí,  urge rechazar todo aquello que bajo cualquier forma atente contra su unidad y su permanencia y defender abierta y vigorosamente sus derechos(Cfr.Exh.Apost Familiaris Consortio 42/48) toda vez que constituye la celúla   primera y vital de la sociedad. 

Servidora de la vida y promotora del desarrollo,  su existencia precede al Estado. 

La familia para ser formadora, educadora de personas y promotora del desarrollo debe ser comunidad evangelizadora. Es decir, evangelizada es evangelizadora.

Al transmitir la fe la familia transmite valores diferentes de los proclamados por el ambiente y muchas veces opuestos a los publicitados por los medios.
Cabe destacar, que si la familia es una comunidad que vive en la fe la sociedad podrá sacudir, oscurecer y desorientar la vida religiosa de los hijos pero no podrá matar en ellos la fe.(Mon.Vicente F. Zaspe,Ed.Bonum, 1976)

Ante la anticultura de la muerte, las campañas y mentalidad anti-vida, el aborto, la esterilización, la eutanasia, debemos anteponer la cultura de la vida fundada en la familia, mediante una actitud concreta, positiva, en orden a que crezca, se perfeccione y sea protagonista activa del futuro de la humanidad. Es necesario manifestarse abiertamente y en forma contundente a favor de la familia; a favor de la promoción humana; a favor de la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural.

En este Año de la vida debemos "priorizar en nuestra patria el derecho a la vida en todas sus manifestaciones poniendo especial atención en los niños por nacer como en nuestros hermanos que crecen en la pobreza y la marginalidad".(Cfr.: "2011: Año de la vida", 14/10/10 CEA).


Ahora bien, ante la realidad que han planteado los participantes del Encuentro Latinoamericano para la Familia y la Vida sobre la situación de la Familia y la Vida en las regiones y teniendo en cuenta  sus constataciones, compromisos, propuestas,  unida a la realidad que vivimos, hoy y aquí, urge realizar un Plan estratégico de Pastoral Familiar (si no lo hay o bien si lo hay adaptarlo a las citadas propuestas) a nivel diócesis y parroquias que involucre a todos los agentes de la pastoral familiar.

CREACION DE NUCLEOS-GRUPOS DE FAMILIAS EN LAS PARROQUIAS.
 

La creación de estos grupos puede ser un instrumento eficaz en cada parroquia para fortalecer a las familias, formarlas, para que crezcan como comunidad orante-fraterna-evangelizadora, es decir, que vivan y compartan lo fundamental cristiano, y, paso a paso, crezcan y vayan conformando pequeñas iglesias domésticas. 

Este es, a mi criterio, el principal desafío que nos propone el Presidente del Pontificio Consejo para la Familia, Card.Ennio Antonelli, Presidente del Pontificio Consejo de la Famila en la apertura del Encuentro.

Para llevar adelante esta propuesta es necesario comprometerse y buscar con creatividad los medios que permitan la creación de estos grupos-núcleos
Queda sobreentendido que, atento a la realidad que vive la familia, hoy y aquí, resultará complejo y dificil.

Para su integración resultará de vital importancia convocar a matrimonios comprometidos dispuestos a asumir el desafío que se les plantéa en orden a contriibuir con su testimonio de vida a la creación de estos grupos.


ANIMAMOS -ALENTAMOS- LA CREACION 


DE COMITES PARA LA PROMOCION Y 

DEFENSA DE LA VIDA A NIVEL DIOCESIS Y 

PARROQUIAS.


Evidentemente este constituye otro gran reto en especial para las Parroquias. En este sentido tendrán que buscar con creatividad los medios para la creación de estos comités.

Pienso que adaptado a nuestra realidad, serían comisiones integradas por matrimonios comprometidos, con formación,  que tengan vocación de servicio y sean capaces de afrontar el desafío en orden a la promoción y defensa de la vida.

Tomando como punto de partida lo señalado por Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina en la declaración: "2011: Año de la vida", "en especial durante el 2011 queremos manifestar la necesidad imperiosa de priorizar en nuestra patria el derecho a la vida en todas sus manifestaciones poniendo especial atención en los niños por nacer como en nuestros hermanos que crecen en la pobreza y marginaliadad ".

Asimismo, el comité tendrá en cuenta como fundamento de su accionar que:

-“La persona humana, portadora de vida, es "necesariamente fundamento, causa y fin de todas las instituciones sociales"

- La promoción de la dignidad de la persona y la protección de los derechos humanos como sustento imprescindible y constitutivo de todo orden social”.-El derecho primario de toda persona sin excepción: el derecho a la vida desde la concepción, protegiendo la vida de la madre embarazada, y, potenciando el vínculo madre-hijo a fin de cuidar su calidad de vida hasta la muerte natural.
-Alentar a los destinatarios de su accionar a "realizar una opción sincera, madura y comprometida por la vida garantizando la protección de este derecho fundamental sin el cual no podremos edificar el país que anhelamos"

PROPUESTAS CONCRETAS DE LOS 


PARTICIPANTES DEL ENCUENTRO.

Luego de las constataciones -visión de la realidad familiar-  y los compromisos que asumen, los participantes del Encuentro, hacen las siguientes propuestas que tendrán que adaptar los Párrocos conforme a la realidad que se viva en cada Parroquia:

-fortalecer la catequesis de iniciación cristiana,
-la preparación para la vida conyugal y familiar que permita reconocer el verdadero significado de la sexualidad,
-la seria preparación al matrimonio,
-la formación permanente de los cónyuges después del matrimonio,

-la constitución de asociaciones de familias para tener una presencia activa en la sociedad,
-promover una pastoral familiar de procesos más que de actividades aisladas. Esta acción tiene que ser "progresiva" incluso en el sentido que debe seguir a la familia acompñándola paso a pasoen las diversas etapas de su formación y de su desarrollo. (Exhortación Apostólica Familiaris Consortio,65),
-redescubrir la belleza de la institución familiar mediante el testimonio de adhesión al Evangelio para subrayar la relación entre la Palabra de Dios, el matrimonio y la familia cristiana.


DISCIPULOS MISIONEROS PARA EL EVANGELIO DEL MATRIMONIO, LA FAMILIA Y LA VIDA



Mensaje de los participantes del Encuentro de Pastoral de Familia y Vida
(Bogotá de Santa Fe, 31 de marzo de 2011)

Como fruto de este Encuentro se hizo un compromiso para renovar e intensificar el acompañamiento pastoral a las familias, estableciendo nuevas formas de colaboración.
1. Los Obispos, Presbíteros y Laicos responsables de la Pastoral Familiar y de la Pastoral de la Vida en Latinoamérica y el Caribe, reunidos en el Encuentro Pastoral de Familia y Vida, organizado por el Consejo Pontificio para la Familia y el Departamento de Familia y Vida del CELAM, del 29 al 31 de marzo de 2011 en la Ciudad de Bogotá, Colombia, saludamos a todas las familias del continente con esperanza y amor.
2. Agradecemos al Santo Padre Benedicto XVI por sus palabras de estímulo enviadas a través del Mensaje dirigido al Emmo. Sr. Cardenal Ennio Antonelli, Presidente del Consejo Pontificio para la Familia , que nos manifiesta su cercanía, cariño y preocupación por la familia, “que es el valor más querido por los pueblos de estas nobles tierras” (Carta del Santo Padre Benedicto XVI al Cardenal Ennio Antonelli, 28 de marzo de 2011). Valoramos la presencia del Sr. Cardenal Antonelli, del Secretario del Consejo Pontificio para la Familia Mons. Jean Laffitte y sus colaboradores que, junto con los Obispos, sacerdotes y laicos que trabajamos a favor de la familia y de la vida en esta región, ha hecho de este encuentro una ocasión para vivir juntos una apasionada experiencia eclesial.
3. En este Encuentro hemos tenido oportunidad de realizar un intenso trabajo para analizar la realidad de la familia y de la vida. Constatamos, desde los hechos, que una y otra pasan por una situación de verdadera emergencia, debido a fuerzas que la distorsionan y la alejan del proyecto original de Dios. Se ha conocido también el trabajo arduo que están realizando las Conferencias Episcopales para la promoción y defensa de los valores sagrados presentes en el matrimonio, la familia y la vida, no sólo al interior de la Iglesia sino también en el ámbito legislativo, de la medicina y de la ética.
4. Si bien en muchos países existen legislaciones que apoyan la vida, sigue siendo muy elevado el número de los abortos a nivel mundial. Ante esto renovamos nuestro compromiso de seguir trabajando con fe, esperanza y dedicación en el servicio que prestamos a la humanización de la sociedad mediante la promoción y defensa de la institución familiar y del don de la vida. Animamos la creación de comités para la promoción y defensa de la vida a nivel de las diócesis y las parroquias.
5. En nuestro Encuentro se reafirmó que la familia es verdadero sujeto de evangelización y apostolado para anunciar, celebrar y servir la Buena Nueva del matrimonio, la familia y la vida pues: “Jesús mismo ha querido incluir el matrimonio entre las instituciones de su Reino (cf. Mt 19,4-8), elevando a sacramento lo que originariamente está inscrito en la naturaleza humana” (Exhortación Apostólica Verbum Domini, 85). Esto nos compromete a ayudar pastoralmente a las familias para que, desde la pedagogía de la santidad y del amor, frutos de un encuentro vivo con Jesucristo, y mediante su testimonio como familias cristianas, sean un foco de irradiación de una nueva educación para descubrir las maravillas de Dios, sobre todo en el amor esponsal del hombre y la mujer al que fue confiada la vida.
6. Como fruto del Encuentro nos comprometemos a renovar e intensificar nuestro acompañamiento pastoral a las familias. Un primer paso para ello, fue el establecer nuevas formas de colaboración entre las Comisiones Episcopales Nacionales para la Familia y la Vida , el Departamento de Familia y Vida del CELAM así como con el Consejo Pontificio para la Familia. Con este fin estimulamos el fortalecimiento de la catequesis de iniciación cristiana, la preparación para la vida conyugal y familiar destacando la educación para el amor que permita reconocer el verdadero significado de la sexualidad, la seria preparación al matrimonio, la formación permanente de los cónyuges después del matrimonio, la constitución de asociaciones de familia para tener una presencia activa en el seno de la sociedad, y una pastoral familiar de procesos más que de actividades aisladas, que elabore proyectos a largo plazo con visión y esperanza: “La acción pastoral de la Iglesia debe ser progresiva, incluso en el sentido de que debe seguir a la familia, acompañándola paso a paso en las diversas etapas de su formación y de su desarrollo” (Exhortación Apostólica Familiaris consortio, 65). Invitamos especialmente a los obispos, sacerdotes y diáconos y agentes de pastoral familiar y de la vida a redescubrir la belleza de la institución familiar, del don de los hijos y la alegría en el compromiso de difundir el esplendor de esta verdad, especialmente mediante su testimonio de adhesión al Evangelio, para subrayar la relación entre Palabra de Dios, matrimonio y familia cristiana.
7. Queremos expresar toda la gratitud de la Iglesia hacia los esposos y las familias que ofrecen un ejemplo creíble y atrayente de empeño en su santificación, haciendo espiritual y humanamente fecundas sus actividades a través de su participación en la vida de la gracia, especialmente en la Eucaristía y en la reconciliación sacramental.
8. A las familias desunidas y heridas por la vida, a los que sufren la prueba de la división, de la separación o del divorcio, queremos expresarles nuestra profunda cercanía y manifestar nuestra convicción de que el Señor tiene para ellos un amor particular y que no deja de ofrecerles los tesoros infinitos de su misericordia.
9. Les animamos a ustedes, jóvenes, a estar abiertos al amor que es siempre una buena noticia. Dios participa de su alegría. El encuentro entre su amor y el Amor de Dios se realiza en el sacramento del matrimonio, consorcio de amor fiel y duradero entre un hombre y una mujer abierto a la vida, en el cual ustedes encontrarán la plenitud de su amor. ¡No tengan miedo a vivir la vocación al matrimonio!
10. Con María, tenemos la certeza de que para Dios nada es imposible y que: “ningún esfuerzo será inútil para fomentar cuanto contribuya a que cada familia, fundada en la unión indisoluble entre un hombre y una mujer, lleve a cabo su misión de ser célula viva de la sociedad” (Carta del Santo Padre Benedicto XVI…). Ponemos los frutos de este trabajo en las manos de nuestra Señora de Guadalupe, Maestra y Servidora del amor de los esposos e Icono de la sacralidad de la vida quien, mostrando primero la belleza del Dios de la Vida , anima a Juan Diego a ser mensajero de la verdad y bondad inherentes a ella.
Dado en la ciudad de Bogotá de Santa Fe, Sede de nuestro encuentro, a los 31 días del mes de marzo de 2011.

Mons. Leopoldo José Brenes Solórzano, arzobispo de Managua y presidente del Departamento de Familia y Vida del CELAM
Mons. Germán Trajano Pavón Puente, obispo de Ambato, responsable de la Sección de Familia del CELAM
Mons. Antonio Augusto Dias Duarte, obispo Auxiliar de Rio de Janeiro y responsable de la Sección Vida del CELAM
Mons. Mariano José Parra Sandoval, obispo de Ciudad Guyana y responsable de Juventud del CELAM



CELAM: OBISPOS PIDEN CREAR COMITES PRO-VIDA EN LAS PARROQUIAS

Bogotá (Colombia), 7 Abr. 11 (AICA)
  
El Departamento Familia y Vida del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), animó "la creación de comités para la promoción y defensa de la vida a nivel de las diócesis y las parroquias", al recordar que la institución familiar es el "verdadero sujeto de evangelización".

    "Si bien en muchos países existen legislaciones que apoyan la vida, sigue siendo muy elevado el número de los abortos a nivel mundial", advirtió.

     El mensaje, difundido el 4 de abril, resume las conclusiones alcanzadas durante el Encuentro de Pastoral de Familia y Vida, realizado del 29 al 31 de marzo en Bogotá, Colombia, y reafirmó el compromiso de los participantes "a renovar e intensificar nuestro acompañamiento pastoral a las familias".

     "Un primer paso para ello, fue el establecer nuevas formas de colaboración entre las Comisiones Episcopales Nacionales para la Familia y la Vida , el Departamento de Familia y Vida del CELAM así como con el Consejo Pontificio para la Familia ", destacaron los participantes.

     También instaron a fortalecer "la catequesis de iniciación cristiana, la preparación para la vida conyugal y familiar destacando la educación para el amor que permita reconocer el verdadero significado de la sexualidad".

     Asimismo, invitaron a los jóvenes a estar abiertos al sacramento del matrimonio, que es donde se realiza "el encuentro entre su amor y el amor de Dios".

     Por último, los delegados regionales recordaron que el matrimonio es el "consorcio de amor fiel y duradero entre un hombre y una mujer abierto a la vida, en el cual ustedes encontrarán la plenitud de su amor. ¡No tengan miedo a vivir la 
vocación al matrimonio!".



"2011: AÑO DE LA VIDA"
La Comisión Ejecutiva de  la Conferencia Episcopal  Argentina dió a conocer una declaración titulada “2011: El Año de  la Vida ”.
Señalan que  “como pastores y ciudadanos, queremos reafirmar, en este camino del Bicentenario y de modo especial durante el 2011, la necesidad imperiosa de priorizar en nuestra patria el derecho a la vida en todas sus manifestaciones, poniendo especial atención en los niños por nacer, como en nuestros hermanos que crecen en la pobreza y marginalidad”.

Los obispos alientan “a todos los argentinos a realizar una opción sincera, madura y comprometida por la vida garantizando la protección de este derecho fundamental sin el cual no podremos edificar el país que anhelamos”.

Texto Completo de la declaración.

“El Santo Padre ha convocado a una vigilia de oración por la vida naciente, a realizarse el 27 de noviembre al comenzar el tiempo del Adviento, para agradecer al Señor que, con el don total de sí mismo, ha dado sentido y valor a toda vida humana y para invocar su protección sobre cada ser humano llamado a la existencia”

“Como afirmamos en el documento "Hacia un Bicentenario en Justicia y Solidaridad", cuando hablamos del don de la vida, regalo sagrado de Dios a los hombres, "nos referimos a la vida de cada persona en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural" y en todas sus dimensiones: física, espiritual, familiar, social, política, religiosa, etc.”

“La persona humana, portadora de vida, es "necesariamente fundamento, causa y fin de todas las instituciones sociales" y es en este sentido que  la Iglesia  ha buscado siempre, en su accionar, la promoción de la dignidad de la persona y la protección de los derechos humanos como sustento imprescindible y constitutivo de todo orden social”.
Por eso, como pastores y ciudadanos, queremos reafirmar, en este camino del Bicentenario y de modo especial durante el 2011, la necesidad imperiosa de priorizar en nuestra patria el derecho a la vida en todas sus manifestaciones, poniendo especial atención en los niños por nacer, como en nuestros hermanos que crecen en la pobreza y marginalidad”.
“Estamos convencidos de que no podremos construir una Nación que nos incluya a todos si no prevalece en nuestro proyecto de país el derecho primario de toda persona sin excepción: el derecho a la vida desde la concepción, protegiendo la vida de la madre embarazada, y, potenciando el vínculo madre-hijo a fin de cuidar su calidad de vida hasta la muerte natural.

 Debemos encontrar caminos para cuidar la vida de la madre y del hijo por nacer, y así, salvar a los dos”.“Alentamos, entonces, a todos los argentinos a realizar una opción sincera, madura y comprometida por la vida garantizando la protección de este derecho fundamental sin el cual no podremos edificar el país que anhelamos”. 

JMP+